jueves, 3 de marzo de 2011

Tres palabras para decirte Adiós!

Conocedor como pocos, de la filosofía alemana; profundo admirador de Heidegger; analista crítico de la obra de Hegel.  Supo transitar los senderos de la angustia existencial  desplegada por los existencialistas contemporáneos para reencontrarse en la esperanza del "hombre nuevo" de Marx a Maritain.

Nada era improcedente o pasajero en su decir; todo conllevaba a la reflexión. Sus amigos, alumnos o seguidores, gustaban invitarlo a tomar un café, o un té como era de su preferencia, para deleitarse con la inmensa dulzura que derramaba en su palabra pensada.

Entregó su vida a la enseñanza y enseño con pasión y convicción hasta en sus últimos días, aunque no  siempre fue reconocida su labor  y sufrió hace algunas décadas atrás , la injusticia de los bárbaros que arrasaron, sin discriminar ,la paja del trigo.

Fue un pensador riguroso, pero con el alma y la  mirada pura de un niño , por eso  no extrañaba ver a este gran maestro, bailando o jugando con sus nietos.

Así fue nuestro querido profesor Brunamontini un hombre que supo conjugar tres palabras en su ser: sabiduría, humildad y ternura.

¡Qué Dios arrope tu alma para que nos sigas iluminando junto a Su presencia!

Marcela Puglisi
Instituto Jacques Maritain 

miércoles, 2 de marzo de 2011

Una partida que nos duele

Informamos por este medio , que en el día de la fecha ha fallecido nuestro entrañable amigo y vicepresidente de la filial Mar del Plata, Prof. Hector Brunamontini. Un hombre que con su vida ,dio testimonio de  valores tan altos  como la sabiduría y la humildad.
Les ruego , queridos amigos que si comparten la fe en Nuestro Señor, le recen una oración para pedir por el alma de este gran hombre y por el consuelo de sus familiares y amigos.
Marcela Puglisi

jueves, 24 de febrero de 2011

LA SOLUCIÓN NO ES BAJAR LA EDAD DE IMPUTABILIDAD

En el marco del sistema de protección y promoción de derechos de la niñez y la juventud establecido por la normativa vigente, en uso de las atribuciones conferidas por la ordenanza municipal 18.897, el Consejo Local de Protección y Promoción de Derechos del Niño/a, integrado por representantes de distintos organismos  públicos y diversas organizaciones sociales, culturales, educativas, sindicales, de defensa de DDHH y religiosas de la comunidad, se opone a la baja de edad de imputabilidad como solución a la inseguridad y exige que no sean los niños el chivo expiatorio de políticas ausentes.

Es una falacia que las ciudades exitosas en materia de seguridad son las de “tolerancia cero”, en cambio lo son aquellas que invierten en prevención, movilizan conjuntamente las fuerzas sociales organizadas, las iglesias, las comunidades barriales para armar circuitos y programas de inclusión, es decir las que promueven: exclusión cero.

Para brindar seguridad a todos/as los/as ciudadanos/as no es necesaria la promoción de un Estado gendarme que promueva una sociedad de control, castigo y represión sino la promoción de un Estado responsable y promotor de una sociedad democrática, defensora de los Derechos Humanos y de inclusión plena.

Antes de pensar en bajar la edad de imputabilidad es fundamental e ineludible:

  • Sancionar una ley que defina un presupuesto específico para financiar el sistema de promoción y protección de los derechos del niño y la niña (ley 13.298).
  • Implementación de programas integrales de fortalecimiento para la infancia que garanticen una inclusión real.
  • Asumir la corresponsabilidad en las intervenciones de todos los efectores que desarrollan su tarea  en el área infancia y capacitación constante.
  • Reglamentar el sistema penal juvenil y determinar presupuesto específico para financiar dicho sistema (ley 13.634)
  • Reformar el sistema policial y que cuente con especialistas en la problemática juvenil. “Es necesario un Estado con una policía al servicio de los derechos humanos.”
  • El no uso de la represión como instrumento de control social, sino la educación y el respeto por la vida.
  • Escuelas no expulsivas, con docentes preparados para contener a todos los niños.


La inseguridad comienza con la pobreza, la desnutrición, el desempleo y la falta de acceso igualitario a la educación y a la salud. Todos los niños son nuestros niños.

Debemos cuidarlos y no cuidarnos de ellos/as.



El Consejo local convoca a las distintas instituciones gubernamentales y no gubernamentales del Partido de Gral. Pueyrredon y a todos los ciudadanos a hacer propia esta declaración, adhiriendo públicamente a la misma y comunicándose a través de:consejolocalddnnmdp@gmail.com.ar.


Hna. Marta Garaycochea
                                                         Coordinadora General
Consejo local de Promoción y
Protección de los derechos del Niño

martes, 25 de enero de 2011

El matrimonio, camino de santidad

El matrimonio, camino de santidad
Ciclo de conferencias del Pontificio Instituto Juan Pablo II en Roma
CIUDAD DEL VATICANO, martes 18 de enero de 2011 (ZENIT.org).- El matrimonio es un auténtico camino de santidad, motivo por el cual el Pontificio Instituto Juan Pablo II para los estudios sobre el matrimonio y la familia ha organizado a partir de enero un ciclo de conferencias sobre "Perfiles de santidad conyugal".
En este ciclo de conferencias se tratarán temas como la fuerza que viene del amor, la fidelidad al amor o testimonios de amor entre otros, acompañados de testimonios de parejas en camino a la santidad.
El ciclo de conferencias se inauguró el 13 de enero bajo el tema "un camino de amor y fe en pareja" tomando como ejemplo a Raissa y Jacques Maritain, dos jóvenes intelectuales convertidos que se cocieron en 1900 y desde ese momento comenzaron una vida juntos descubriendo el camino de la fe y con la única meta de santificar su matrimonio.
La conversión de la pareja Maritain no fue fácil como reconoció la coordinadora del II ciclo, Ludmila Grygiel: "En general me parece una regla que la conversión de un intelectual es más difícil de cuanto lo sea la de un artesano o un agricultor porque el equipaje cultural del mundo científico de explicar y conocer la realidad hacen más difícil el unirse al simple mensaje evangélico y aceptar los misterios de Dios, por otra parte, la tarea de un intelectual honesto el buscar la verdad".
Esto es lo que hicieron Raissa y Jacques al inicio de sus estudios, todavía cuando buscaron el sentido de la vida y la verdad en la filosofía corrieron el riesgo de caer en la desesperación, incluso pensaron en suicidarse.
Cada vez que comenzaban a estudiar el pensamiento de un filósofo crecía su sabiduría cultural, algunas veces incluso les absorbía el entusiasmo del discurso que poco después se convertía en un especie de opio metafísico como recuerda Raissa.
Los Maritain decidieron bautizarse sólo después de haber renunciado a la idea de encontrar la verdad y la felicidad intelectual en la filosofía propuesta en aquellos tiempos. Gracias a la lectura de los místicos entendieron que lo que se sabe de Dios no es nada comparado con aquello que no se conoce de Él.
La sed de verdad de los Maritain fue saciada no por el estudio sino por el amor a la verdad que dona la sabiduría, el amor perfecto que dona la libertad perfecta.
Grygiel destacó que para la pareja Maritain el momento del Bautismo, el inicio de la vida de cristianos, significa "comenzar a realizar su vocación a la santidad".
Raissa escribió sobre la conversión en su diario, "cada converso experimenta la caída de Pablo en el camino hacia Damasco. El converso se separa del mundo con un duro golpe que le arranca el enlace consigo mismo y con los otros. En un instante, en la hora de la gracia, todos los valores se inclinan hacia Él".
La profesora Guilia Paola di Nicola y su marido el profesor Attilio Danese relataron la historia del camino recorrido por Raissa y Jacques Maritain hacia Dios.
Por su parte el Cardenal Geoges Cottier, O.P, teólogo de Juan Pablo II y del inicio del pontificado de Benedicto XVI, presidió la conferencia aportando toda su experiencia sobre el tema al haber conocido personalmente a Jacques Maritain en Roma en los años 1946 - 1952.
Su Eminencia trató el tema de la pareja en la crisis de la familia que se vive actualmente: "Estamos ante una grande crisis del matrimonio. Hay que tener en cuenta la idea que el matrimonio ha tenido en las corrientes de nuestra cultura. Recientemente la idea de que el matrimonio dura toda la vida parece una cosa casi imposible. El amor de Jacques y Raissa es otra cosa. Hasta el último momento sigue siendo el mismo amor de cuando tenían 18 años y esto parece una monstruosidad. Una persona se pregunta ¿cómo puedo estar seguro que dentro de diez años tendré los mismos sentimientos que ahora?".
"Vivimos en el mundo del momento, del instante, en la provisionalidad y esto sería una buena cosa para reflexionar junto con el sacramento como tal. ¿Dónde esta la columna que sostiene todo si no hay Dios?", se preguntó el purpurado.
"No hay que olvidar el tiempo, que pasa también por el cuerpo que envejece. Cambiamos incluso en este punto de vista. La chica que conocí con veinte años no es la misma con ochenta. Están también las enfermedades... pero el mundo actual no quiere que veamos esto. Todos son jóvenes, gente guapa, sin enfermedades. Es contrario a la experiencia humana cotidiana. A la hora de la verdad sólo hay que atravesar la calle para ver que la realidad es otra. Esto sucede porque hay un materialismo de fondo que estropea el tiempo".
"Si no existe la interioridad y la relación con Dios sucede esto. La juventud y la obsesión por el cuerpo quieren estar al mismo nivel que lo espiritual . Si el cuerpo marca las reglas del vivir, todo cambia. A esto se le suman las enormes dificultades económicas que las familias sufren, el problema laboral, la desocupación o incluso el hecho de que las parejas llegan a casa cansadísimas de trabajar. Al final del día cada uno ha vivido una experiencia diferente y no es posible meterla en común porque la sociedad no lo permite. Todo esto lo paga la familia. Habría que reflexionar sobre los condicionamentos sociales de la vida en familia porque la gente es víctima de esta situación", concluyó el purpurado suizo.
Di Nicola y Danese como punto final añadieron que "el perdón es una cuestión fundamental en la relación de pareja y que el amor arde. Si se ama se fecunda porque el amor es fecundo. Dos que se aman harán que su amor pase a todos los que les rodean".
Sobre la cuestión de que Raissa Maritain reconoció que al morir su marido no conocía todo sobre él, la profesora Di Nicola añadió que "hoy en día se defiende el hecho de decirse todo en pareja, vemos a novios jóvenes que se llaman millones de veces para contarse todo, explicarse todo y piensan que retrocediendo a las mismas cosas todo se va a aclarar y en cambio pueden aparecer discusiones. Darse todo, es una cosa y decirse todo es otra".
"Es un campo delicado porque a veces estar sólo con Dios puede ser una fuga de la propia responsabilidad y del otro. Al mismo tiempo estar siempre juntos se convierte en una dependencia, en un no crecer. El silencio a su vez no significa quitarle algo al otro sino un venerarlo. Venerar el misterio que el otro contiene y contemplarlo en su belleza. Simplemente admirar el misterio que su alma contiene. Y no está fuera de lugar proponer la validez del pudor, tan disperso en la sociedad actual, hecha solo de exhibición -añadieron-. Es el velo del pudor que en el fondo falta en nuestra sociedad, esto nos ayudaría a descubrir con discreción el misterio del otro".
La segunda conferencia del ciclo tendrá lugar el próximo 3 de marzo a las 17 horas sobre "Gianna Beretta Molla y Pietro Molla - La fuerza que procede del amor".
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sábado, 27 de noviembre de 2010

"La Paz: camino para el cambio social", de María Alba Aiello de Almeida

Instituto Jacques Maritain y el Centro de Estudios de la Doctrina Social de la Iglesia invitan a usted a la presentación del libro:





"La Paz: camino para el cambio social", de María Alba Aiello de Almeida




Presentarán la obra: Franklin M. Obarrio, Carlos E. Ferré y Guillermo Quesada




Actuará de moderadora Nora M. Franco



Martes 30 de noviembre de 2010 a las 18,30






Carlos Pellegrini 1441, Ciudad de Buenos Aires.













miércoles, 27 de octubre de 2010

Persona, sociedad y economía en Jacques Maritain.


 Persona, sociedad y economía en Jacques Maritain
Coloquio en Universidad Miguel de Cervantes, Santiago,


9 Octubre 2010.-




Sergio Fernández Aguayo

En Maritain la idea de persona está vinculada a la tradición clásica. Parte de la definición como sustancia individual de naturaleza racional (Boecio, Tomás de Aquino). En la antropología maritainiana la sustancialidad de la persona está acompañada de su relacionalidad, lo que le permite concebir una perspectiva personalista y comunitaria de la sociedad.




En la antropología tomista la dimensión social no estaba ausente, pero en Maritain es afirmada más explícitamente. La subsistencia de cada ser viviente deviene en subjetividad, porque el individuo-persona llega a ser capaz de autoconciencia, autodeterminación y diálogo. Allí estaría la raíz y el horizonte normativo de los derechos humanos.



El concepto de persona en la actualidad.-



El estatuto de la persona ha recibido diversas influencias. El concepto mismo ha sido profundizado no solo por Maritain, sino por muchos otros filósofos, cada uno con matices diferentes, no solo como principio ontológico, sino también ético y político, como fundamento del orden social. Entre ellos puede señalarse a Scheleer, Guardini, Mounier, incluso al propio Karol Wojtyla, en su etapa filosófica en la Universidad de Lublin, antes de ser designado Pontífice romano.



Sin embargo, sin perjuicio del reconocimiento del concepto en el plano filosófico, político-social, económico y ecológico, donde su pertinencia es más evidente, ha perdido reconocimiento en temas como los que surgen del desarrollo de la informática, de las nanociencias, la ciencia cognoscitiva y la biotecnología.



Maritain siempre sostuvo que la idea de persona debía fundarse en una sólida filosofía que no separara espíritu y materia .La modernidad se ha caracterizado por esta separación y por acentuar la individualidad, llegándose fatalmente a un individualismo radical. En la subjetividad empírica, la persona desaparecería.



Para el realismo maritainiano, en cambio, el acto de conocer de la inteligencia humana no es un juego subjetivo. El sujeto individual puede cerrarse sobre sí mismo hasta olvidar la existencia de la alteridad. La afirmación de la relacionalidad es una contribución importante de la filosofía cristiana, que se confronta con la discusión actual sobre la llamada “muerte del sujeto”.



En la sociedad tecnológica e individualista en que ha culminado hasta aquí el proceso de la emancipación humana, el otro es considerado como un extraño. Eso conduce a la despersonalización y al debilitamiento de la sociedad; el hombre afligido y empobrecido está listo para ser manipulado. El nuevo horizonte en que el hombre se ve circunscrito lo aleja de Dios, sustituyéndolo por mitos y símbolos religiosos alternativos que el proceso de secularización ofrece en abundancia.



Maritain no niega el valor de la subjetividad y reconoce que la filosofía moderna está plena de riquezas que sería absurdo olvidar. En diversos pensadores contemporáneos encontramos análisis que permiten comprender mejor la riqueza de la subjetividad.



En el pensamiento contemporáneo algunos afirman en cambio una posición “débil” o incluso absolutamente nihilista, que dificulta la defensa de la identidad personal frente al riesgo de “cosificación”. Se ha afirmado que el individualismo contemporáneo intenta una “individualidad sin persona”.



Algunos autores, por ejemplo Ricoeur, afirma que el personalismo no ha sido suficientemente capaz de vencer la batalla del concepto. Pero el mismo reconoce que la persona vuelve a hacerse presente, porque “continúa siendo el mejor candidato para sostener la lucha jurídica, política, económica y social” en defensa de los derechos humanos.



En días pasados visitó Santiago el economista Stefano Zamagni, miembro del Consejo Científico del Instituto Internacional Jacques Maritain. En reunión con nosotros se refirió a la diferencia entre los desafíos para la persona humana en tiempos de Maritain y los que debemos enfrentar en nuestros días. Señaló que el concepto de persona no se cuestionaba mucho en aquella época, al menos en el mundo occidental, pero fue necesario defender a la persona de la instrumentalización del fascismo, del comunismo. Ahora en cambio, es el concepto mismo de persona el que estaría cuestionado; se quiere asimilar al ser humano a cualquier otro ser vivo, olvidando toda especificidad humana. Se olvida que el hombre no es solo un animal que razona, es “un ser que ve, que siente emociones, medita y actúa” al decir de John Henry Newman. El dilema de la bioética se basa precisamente en este punto. Pero el concepto de persona no solo interesa a la bioética, sino también a la economía, a la sociología.



Zamagni nos recordó que la palabra persona presupone un enfoque relacional, que destaca la necesidad de amar y ser amado del ser humano. Si la persona no puede relacionarse con otra persona, si cae en el aislamiento absoluto, perdería su calidad de persona, aunque siga siendo una individualidad.



Se refirió también a la crisis de sentido que ha sacudido a la sociedad occidental tras la globalización, que se manifestaría en una triple separación, entre la esfera de lo económico y la esfera de lo social, entre trabajo y creación de riqueza y entre mercado y democracia.







El Estado y la sociedad civil.-



En el plano político la modernidad inventó el Estado, consagrando su soberanía y otorgándole supremacía respecto a los llamados cuerpos intermedios. Esa estructura jerárquica deja poco espacio a la sociedad civil y a los derechos de la persona, en el marco de una globalización que está modificando el escenario sobre todo en los aspectos económico-financieros y jurídicos, que evolucionan cada día más hacia una transnacionalización.



Podría decirse que un espectro recorre el mundo, el de la globalización de tipo liberal, que barre en su ímpetu con las viejas estructuras, erradicando a los seres humanos de sus propias culturas y tradiciones.



Los avances tecnológicos generan uniformidad y han vuelto impotentes a los sistemas políticos nacionales, relativizando las diversas culturas en pro de un modelo único. Se tiende a sustituir a los hombres reales, radicados en sus culturas y en sus religiones, para convertirlos en entes volubles, sin verdaderas raíces, y transformarlos en objetos inconscientes de las mayores manipulaciones.



La globalización parece ser un todo con la modernidad. Pero globalización y modernidad no son caras de una misma moneda. Se puede defender la modernidad combatiendo los efectos perversos de una globalización que nos está conduciendo a la renuncia al ejercicio crítico de la razón y a la sumisión a un modelo único.



Una pensadora contemporánea de Maritain - Hanna Arendt - nos ha puesto en guardia hace tiempo sobre la falsa identificación entre el universo de los objetos (Maritain se refería ”al montón sagrado de los bienes materiales”) y el mundo de las culturas, a través de las que el ser humano se relaciona con el mundo. Porque son las culturas las que estructuran el diálogo del hombre con el mundo.



Pero hay que saber distinguir entre el mundo del animal laborens del que habla H.Arendt, el mundo de la renovación indefinida de los objetos cuya obsolescencia se programa previamente, para ser reemplazados por otros, el mundo del uso utilitarista y del consumo, y ese otro mundo cultural, que no da tanta relevancia a lo útil y a la consumible, sino al mundo los valores morales, de los modos de pensar, mundo de los sentimientos y de la gratuidad.


La visión maritainiana de la persona lleva a concluir que el hombre es más que un consumidor, más que un ciudadano de la propia ciudad o de su nación, que su grandeza está en el reconocimiento de su propia trascendencia, en la que cada ser humano está cerca de cualquier otro.


La valorización excesiva del Estado soberano contrasta con el personalismo político. Según Maritain la idea de persona se traduce en el plano político en “una sociedad de hombres libres” que define como “personalista y comunitaria”. Lo que presupone una sociedad pluralista (tanto en lo religioso como en lo social), vitalmente democrática (no meramente procedimental), respetuosa de los derechos humanos, políticos y sociales. Al centro de la teoría política maritainiana está el cuerpo político (hoy diríamos la sociedad civil) y no el Estado, que tiene carácter instrumental.



La filosofía maritainiana, a diferencia de la liberal individualista o del pensamiento marxista, reconoce al ser humano una dignidad que se explicita en una dimensión relacional, lo concibe como ser histórico, culturalmente situado en un contexto de reciprocidad. Los derechos del hombre constituyen el corazón de la democracia, ya que obligan a los poderes políticos a referirse al ciudadano y rendirle cuenta de sus decisiones.



En la “democracia de mercado” en que está transformándose la democracia actual, el ciudadano ya no es considerado como participante directa o indirectamente en las decisiones políticas, sino como consumidor de los bienes políticos, al igual que consumidor de los bienes económicos. No se sabe diferenciar la naturaleza de la democracia y la naturaleza del capitalismo contemporáneo. En una sociedad donde el mercado es fuerte, el poder político tiende a declinar y admitirá ser sometido a los poderes económicos. Justamente lo contrario a la idea de democracia en Maritain.



Una economía humana.-



El problema de la economía hoy en día, es que no está basada en el concepto de persona, sino de individuo. Si se pone en el centro al individuo, se produce el fundamentalismo del mercado, que es consecuencia del individualismo. El fundamentalismo, todos los fundamentalismos, son destructores.



El mercado es solo una zona de la vida social, que no puede ser moralmente neutra, que necesita elementos sociales, políticos y morales para funcionar eficazmente. Existe hoy día una gran carencia de minorías proféticas, que sepan conjugar todos los elementos necesarios para el crecimiento humano



La idea de persona presupone la de un desarrollo económico respetuoso de los derechos humanos, lo que contrasta con el modelo actual que en la práctica se funda en el utilitarismo, el funcionalismo y el individualismo axiológico.



Desde fines del siglo XVIII las ciencias sociales y principalmente económicas, han tenido como supuesto una antropología del homo economicus, cuyo basamento son el individualismo, que pretende encontrar la fuente de los valores en las preferencias individuales y el interés propio, que sostiene como única motivación del individuo la consecución de sus propios objetivos. El individualismo niega la sociabilidad humana porque desconoce la necesidad de reconocimiento que todos tenemos, el autointerés rechaza la reciprocidad porque niega que las relaciones interpersonales tengan un valor en sí.



La doctrina individualista de los derechos no está en condiciones de resolver la cuestión de la distribución de los bienes producidos por el sistema económico. El solo poder adquisitivo de las personas no es criterio suficiente, porque parte de una noción de los derechos independiente de los vínculos sociales y resulta incapaz de definir correctamente el bien común.



El neo contractualismo, expresión del liberalismo económico, sostiene que los individuos ligados por un pacto social, persiguen su propio interés a través de la libre contratación. Pero no todos los individuos están en la misma posición de fuerza. Como nos decía el profesor Stefano Zamagni “la interpretación del concepto de persona (en la teoría contractualista) niega precisamente lo que es esencial a la persona: la interacción con los demás y la relación con sus semejantes como un valor en sí”. El determinismo económico condiciona fuertemente la libertad política, lo que hace precaria la posibilidad de una democracia real. De donde se deduce, según el mismo Zamagni, que “la idea de construir la sociedad humana sin una cultura de la reciprocidad es una idea ingenua y anacrónica”.



Benedicto XVI en Caritas in Veritate ha hecho presente que no existe solo la economía capitalista, el abanico de posibilidades de la tipología de empresas comprende también las sociedades civiles y sociales. Como siempre afirmó Maritain, el hombre además de individuo es persona, un sujeto que anhela la felicidad, mientras que al individuo le basta la utilidad.



Una ecología para el hombre.-



Un tema sobre el cual en nuestro mundo globalizado se toma mayor conciencia son las amenazas a la persona que vienen de la desprotección del medio ambiente. Maritain no escribió explícitamente sobre el tema, pero su pensamiento ecológico está implícito en su visión del hombre como ser creado. Para Maritain se trata de una creatura de Dios. La naturaleza no es madre del hombre como cree el naturalismo, sino hermana, un don de Dios del que el ser humano debe hacer un uso responsable.



Desde la conferencia de Río de Janeiro de 1982 se ha llamado la atención sobre los riesgos crecientes de las desconsideradas agresiones a la naturaleza y sobre la necesidad de una ética que establezca una relación adecuada entre el hombre y la naturaleza. Es necesario poner el acento en una relación hombre-naturaleza que sea guiada por una ética “amiga del hombre”, pero también de la naturaleza, insistiendo sobre el hecho que una correcta relación entre el hombre y la naturaleza es vital, incluso para el mantenimiento de la paz.



Una vida hedonista y consumista considera el ambiente como una “cosa” para disfrutar a su placer y no como un don para “cuidar y cultivar” (Génesis 2,15) Pero es sin duda contrario al verdadero desarrollo considerar la naturaleza más importante que la persona humana. Porque es en la persona donde culmina la creación divina. SFA, Oct. 2010.-

miércoles, 20 de octubre de 2010

Sobre "el hombre nuevo" .Dos miradas antagónicas...


CICLO DE CONFERENCIAS 2010


Viernes 22 de octubre,  14hs, en el Shopping Los Gallegos.


El Instituto Jacques Maritain -filial Mar del Plata-, los invita  a reflexionar juntos sobre el destino final del hombre desde dos posiciones antagónicas…

Esperanza y Escatología

"El hombre nuevo" de karl Marx a Jacques Maritain

La  conferencia  estará a cargo del Profesor Héctor Brunamontini






Para mayor información dirigirse a institutojmaritainmdp@yahoo.com.ar